En 1955, apenas un mes después del trágico bombardeo a Plaza de Mayo en Buenos Aires, una revelación sacudió a la política argentina: el diputado radical Oscar Alende denunció la presencia de una flota norteamericana persiguiendo a la Marina argentina en el Atlántico Sur. Dos años más tarde, el célebre escritor Raúl Scalabrini Ortiz profundizó la investigación con un giro decisivo: la flota no era estadounidense, sino inglesa, y navegaba en aguas sudamericanas con el objetivo de apoyar a la Armada insurrecta.
Durante 70 años, esta grave denuncia permaneció rodeada de misterio, desmentidas y olvido. Ningún periodista, historiador ni intelectual logró dar con las pruebas definitivas... hasta ahora.
Una investigación imprescindible para comprender los hilos de la historia argentina y la injerencia extranjera en los acontecimientos que marcaron al país.